10 marzo 2016



Estafan (digo, Estefan) a Oaxaca


Están por todos lados. Los impresentables. Son (sabemos que lo son) inelegibles y, de todas maneras, van por tu voto. A la derecha, a la izquierda, al norte, al sur. Por todos lados. Ejemplos tenemos, lamentablemente, varios. Ayer le escribía, por ejemplo, de uno de ellos. Esperando el mágico dedazo que lo haga candidato a la gubernatura de Quintana Roo está José Luis Chanito Toledo Medina, priista de quien ayer di puntual detalle sobre su historia de créditos millonarios obtenidos, que no puede explicar en qué se gastó cuando fue tesorero municipal; igualito que su padre (y jefe, cuando alcalde) Marciano Chano Toledo, a quien le aparecen bienes inmobiliarios hasta por debajo de las piedras.

Ahora, de la Rivera Maya, nos vamos a Oaxaca. Ayer fue designado por el PRD José Antonio Estefan Garfias como candidato para competir por la gubernatura de este estado. Será el abanderado de la coalición que los perredistas harán con el PAN y el agonizante PT. Su rival era Benjamín Robles Montoya, quien de inmediato se inconformó y amenazó con ser candidato, sí o sí, en alguna otra fuerza política, y no con pocas posibilidades de ser muy competitivo.

Pero sobre el hoy ya jurado candidato, Estefan Garfias, pesa una investigación y no de poca monta. Recupero lo publicado ayer aquí en Excélsior: “se dio a conocer la existencia de una supuesta cuenta bancaria que Estefan tiene en el Brodway Bank, con sede en Austin, Texas. Los estados de cuenta exhibidos registran la cantidad de 27 millones 790 mil dólares (unos 500 millones de pesos), con depósitos diarios de hasta dos millones de dólares, que equivalen unos 36 millones de pesos mexicanos. Según los documentos de la institución bancaria, el número de cuenta es el 7323258 y las fechas de los movimientos y saldos que se reportan van de septiembre a diciembre de 2015...”. Y junto con lo de Estefan Garfias, también hay indicios de una cuenta en el mismo banco de Jorge Castillo Díaz (ex colaborador cercano del todavía gobernador Gabino Cué) y sobre quien hay señalamientos sobre la magia en su fortuna, pues se incrementó (hasta abultarse) en tan sólo cinco años.

Es evidente que la disputa por Oaxaca es una batalla de décadas entre tres personajes que se sienten dueños del estado más pobre del país. El PRI anunció hace unas semanas que su abanderado será Alejandro Murat, hijo del ultra polémico exgobernador José Murat (no nos queda, pues, duda de quién es su candidato, ja). Para nadie es un secreto que Benjamín Robles, el candidato que ayer perdió la nominación perredista es un cuadro muy cercano al también ultracuestionado Ulises Ruiz, otro exgobernador impresentable. Y, last but not least, finalmente el PRD optó por postular al gallo de Diódoro Carrasco, el otro exgobernador que también ha estado permanentemente en los entretelones de la política oxaqueña. Pero su gallo de esta ocasión, Estefan Garfias (de quien se sabe que está respaldado también al interior de la estructura del actual gobierno estatal de Gabino Cué) tiene este enorme “pero” con la investigación que se sigue en su contra por una fortuna que difícilmente podrá explicar. Si ya depositaba diariamente dos millones, ¿cuántos no depositará si se convierte en gobernador? ¿De dónde han salido? ¿De dónde saldrán? ¿De qué manos y con qué intereses?

Total que por todos lados hay transas, por todos lados hay motivos para la vergüenza, para el enfado, para la desconfianza. Y en Oaxaca, que es uno de los estados más castigados por la desigualdad, la batalla por la gubernatura será una carnicería por las viejas rivalidades. Las mismas familias, los mismos personajes en el poder hasta el fin de los tiempos... o sus privilegios. 

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